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Inicio > Enlaces > Bibliografía > Libro de visitas 10 Itskuintli (24-abr-2014)

Curso práctico
 Lección 1 - Introducción
 Lección 2 - El sustantivo
 Lección 3 - El reverencial
 Lección 4 - Los posesivos
 Lección 5 - El presente
 Lección 6 - Pronombres
 Lección 7 - Transitividad
 Lección 8 - Indefinidos
 Lección 9 - Agente
 Lección 10 - El futuro
 Lección 11 - Números
 Lección 12 - Imperativos
 Lección 13 - Objetos
 Lección 14 - Copretérito
 Lección 15 - El pasado
 Lección 16 - Reflexivos
 Lección 17 - Adjetivos
 Lección 18 - Toponimia
 Lección 19 - Dirección
 Lección 20 - Diálogos

Lecciones
 1. El idioma náhuatl
 2. Los dialectos del náhuatl
 3. La escritura del náhuatl
 4. Códices
 5. Los sustantivos
 6. Los pronombres I
 7. El verbo I (clases)
 8. El adjetivo
 9. El adverbio
 10. El verbo II (tiempos)

Textos
 1. Los cinco soles
 2. El Sol y la Luna
 3. El hombre y el maíz
 4. Huitzilopochtli
 5. Augurios y abusiones
 6. México Tenochtitlan
 7. Presagios de la Conquista
 8. Enviados de Motecuhzoma
 9. Aflicción de Motecuhzoma
 10. La ciudadad sitiada
 11. Zazanilli
 12. Nican mopohua
 13. El pueblo
 14. La escuela
 15. In totahztin
 16. Poemas Nezahualcoyotl
 17. Constitución en náhuatl

Artículos
 1. Racismo y odio
 2. La traducción honesta
3. ¿Dialecto o idioma?
 4. Identidad nacional
 5. Indio e indígena
 6. Ortografía moderna

Glosarios
 1. Náhuatl <-> Español
 2. Palabras en náhuatl
 3. Nombres Propios
 4. Nahuatlismos

Apéndices
 1. Dioses
 2. Náhuatl en la escuela
 3. Tlacuilo
 4. Lenguas indígenas
5. Náhuatl en internet
 6. El Calendario

Ouilnamikilistli

Marometas mentales


Los dioses se mudan en el Sol y la Luna


1. Mitoa in ok youayan, in ayamo tona, in ayamo tlatui, kilmach, mosentlalike, mononotske in teteo in umpa Teotiuakan, kitoke, kimoluike:

1. Dicen que cuando aún es de noche, cuando aún no sale el Sol, cuando no amanece, dizque se juntaron en uno, se convocaron los dioses allá en Teotihuacan, dijeron, se dijeron unos a otros:

—Tla xi ualuian, teteoé, ¿akin tlatkis, akin tlamamas in tonas, in tlatuis?

—Venid acá, dioses, ¿quién tomará el trabajo, quién se echará a cuestas el hacer salir el sol, el hacer amanecer?

2. Au niman ye ik yeuatl unkan ontlatoa, onmixketsa in Tekusistekatl, kito:

2. Y luego por cierto por allá habla aquel, se presenta delante Tecuciztecatl, dijo:

—Tetetoé, ka neuatl niyes.

—¡Dioses, yo tengo que ser!

3. Okseppa kitoke in teteu:

3. Una vez más dijeron los dioses:

—¿Akin okse?

—¿Quién otro más?

4. Niman ye ik nepanotl mota, kimottitia, kimoluia:

4. Luego por esto juntos, se ponen a ver, se miran unos a otros, se dicen:

—¿Ken onyes ji, ken tonyeske?

—¿Cómo ha de ser esto? ¿Cómo seremos nosotros?

5. Ayac motlapaloya, in occe onmixquetzaz; zan muchi tlacatl momauhtiaya, tzinquetzaya. Auh amo onnezticatca in ce tlacatl.

5. Nadie se atrevía para presentarse como otro más: sólo todas las personas tenían miedo, retrocedían. Y no se estaba presentando delante de otra persona.

6. Nanahuatzin uncan tehuan tlacacticatca in nenonotzalo: niman ic yehuatl connotzque in teteo, quilhuique:

6. Nanahuatzin allí junto a ellos estaba oyendo lo que se determinaba: luego pues a este llamaron los dioses, le dijeron:

—Tehuatl tiyez, Nanahuatzé.

—Tú tienes que ser, Nanahuatzin.

7. Niman quicuitihuetz in tlatolli, quipaccaceli, quito:

7. Luego él vino en tomar la orden, la recibió de buena gana, dijo:

—Ca ye cualli, teteoé, oannechmocnelilique.

—Está bien, dioses, vosotros me habéis hecho una gracia.

8. Niman ic compehualtique in ye tlamacehua, mozauhque nahuiilhuitl omextin in Tecuciztecatl.

8. Al punto, pues, comenzaron a hacer penitencia, ayunaron cuatro días ambos, él y Tecuciztecatl.

9. Auh niman no icuac motlali in tletl, ye tlatla in uncan tlecuilco, quitocayotia in tlecuilli teutexcalli.

9. En seguida por consiguiente se encendió fuego, ya arde allá en el fogón, y el fogón tenía el nombre de “roca divina".

10. Auh in yehuatl Tecuciztecatl in ipan tlamacehuaya muchi tlazotli: in iacxoyauh, quetzalli; in izacatapayol, teocuitlatl; in ihuitz, chalchihuitl; in ictlaezhuilli tlaezzotilli, tapachtli, auh in icopal, huel yeh in copalli.

10. Ahora bien, aquello con que Tecuciztecatl hacía penitencia, todo precioso: sus ramas de abeto, plumas de quetzal; sus bolas de grama, oro; sus espinas, jades; sus cosas ensangrentadas, sus sangramientos, coral, y su incienso un muy buen incienso.

11. Auh in Nanahuatzin in iacxoyauh mochiuh zan zacatl xoxouhqui, acaxoxouhqui, eein tlalpilli, tlacuitlalpilli, nepan chicunahui ye muchi; auh in izacatapayotl, zan yeh in ocozacatl; auh in ihuitz, zan ye no yeh imehuitztli auh in ic quezhuiaya huel yeh in iezzo, auh in icopal, zan yeh in inanahuauh concocolehuya.

11. Pero por lo que toca a Nanahuatzin, sus ramas de abeto se redujeron a cañas verdes, cañas tiernas, en manojos, gavillas, diversas atadas, todas ellas nueve, y sus bolas de grama, solo (eran) hoja seca de pino, y sus espinas no (eran) sino verdaderas espinas de agave y lo que se sangraba bien (era) en verdad su sangre, y su incienso, no más que la raedura de sus llagas de que estaba doliente.

12. In omextin hin cecentetl intepeuh mochiuh, in umpa ontlamaceuhtinenca nauhyohual (mitoa yin axcan tetepe tzacualli: itzacual tonatiuh, ihuan itzacual metztli), auh in ontzonquiz nauhyohual in tlamacehualiz, niman quitlatlazato, quimamayahuito in imacxoyauh ihuan ye muchi ipan otlamaceuhque. In hin mochiuh ye in neehualco, icuac in yehualyohua tlacotizque, teotizque.

12. A cada uno de estos se le hizo su monte, en donde estuvieron haciendo penitencia cuatro noches (dicen, por cierto, ahora a estos montes, “pirámides”: la pirámide del sol y la pirámide de la luna). Y cuando acabó el (término) de cuatro noches, de hacer penitencia, luego echaron por el suelo, arrojaron sus ramas de abeto y todo aquello con que habían hecho penitencia. Esto se hizo en el término de levantar la penitencia, cuando ya anochece para ponerse a su oficio, para hacerse dioses.

13. Auh in icuac ye on aci yohualnepantla, niman ye ic quintlamamaca, quinchichihua, quincencahua: in Tecuciztecatl quimacaque iaztacon mimiltic ihuan ixicol; auh in Nanahuatzin, zan amatl, inic contzonilpique concuailpique, itoca iamatzon, ihuan iamaneapanal, ihuan iamamaxtli.

13. Y cuando llega la media noche luego pues les reparten, les atavían, les engalanan: a Tecuciztecatl le dieron su morrión de plumas de garza, cónico, y su chaleco; pero a Nanahuatl sólo papel: aquello con que liaron su cabeza se llama su cabellera de papel, y su tiara de papel y su braguero de papel.

14. Auh in ye yuhquin in ohuelacic yohualnepantla, in muchintin teteu quiyahualotimomanque in tlecuilli, in motenehua teutexcalli, in uncan nahui—ilhuitl otlatlac tletl, nenecoc motecpanque; auh nepantla quimonmanque quimonquetzque in omextin hi motenehua in Tecuciztecatl ihuan Nanahuatzin, quixnamictimoquetzque in tlecuilli.

14. Y así pues, cuando hubo llegado la media noche, todos los dioses se pusieron a rodear el fogón, el llamado "roca divina", en el cual por cuatro días había ardido el fuego, de uno y otro lado se pusieron en fila, y en medio colocaron, hicieron poner de pie a los dos llamados Tecuciztecatl y Nanahuatzin; los pusieron vuelta la cara, parados con la cara hacia el fogón.

15. Auh niman ye ic tlatoa in teteu, quilhuique in Tecuciztecatl:

15. Al punto pues mandan los dioses, dijeron a Tecuciztecatl:

—¡O tlacuele, Tecuciztecatlé, xon huetzi, xon momayahui in tleco!

—Ea pues, Tecuciztecatl, échate, arrójate al fuego.

16. Niman ye ic yauh momayahuiz in tleco. Auh in itech acito totonillotl, in amo ixnamiquiztli, in amo yecoliztli, amo ihiyohuiliztli, inic cenca huel oxoxotlac tlecuilli, ohuelhualantimotlali, ohuelmotlatlali in tletl. Ic zan ommixmauhtito, onmotilquetzato, hualtzinquiz, hualtzinilot. Ye noceppa yauh tlayehecoz ixquich caana ic momotla, quimomaca in tletl.

16. Al punto va a arrojarse al fuego. Pero, cuando a él llegó el ardor, que (era) insoportable, insufrible, intolerable, como que mucho había estado ardiendo el fogón, se había hecho un fuego abrasador, se había hecho un gran montón de brasas, no hizo más que sentir miedo a su vista, pararse a medio camino, retroceder y volver atrás. Una vez más fue a intentar arrojarse, poniendo todas sus fuerzas, para lanzarse con ímpetu, para dar consigo en el fuego.

17. Auh zan ahuel motlapalo, in ye no itech onaci totonqui, zan ahual tzinquiza, hualtzincholoa, amo ontlayecoa: ulnappa, tlaelnappa in yuh quichiuh in moyeheco, zan niman ahuel onmomayauh in tleco: ca zan ye uncan tlatenehualli in napan. Auh in ontlaquixti nappa; niman ye ic yeh contzatzilia in Nanahuatzin, quilhuique in teteu:

17. Sin embargo, no pudo atreverse: no bien alcanzó a llegar a él el ardor, no pudo más que retroceder, echarse a huir: no era para sufrirlo. Hasta cuatro veces hizo otro tanto y no sufrió, sino que no pudo echarse al fuego. Sólo que allí era el mandato de cuatro veces. Y por tanto, había intentado cuatro veces: luego por esto gritan a Nanahuatzin y le dijeron los dioses:

—Oc tehuatl, occuel tehuatl. ¡Nanahuatzé, mayecuel!

—Aun tú, aún para bien tú, Nanahuatzin, ¡ea pues!

18. Auh in Nanahuatzin zan cen in hualmotlapalo, quihualcentlami, quihuallancua in iyollo, hualixtetenmotzolo; amo tle ic mixmauhti, amo mo quequetz, amo motilquetz, amo tzinquiz; zan niman onmotlaztihuetz, onmomayauhtihuetz in tleco, zan ic cenya; niman ye ic tlatla, cuecuepoca, tzotzoyoca in inacayo.

18. Ahora bien, Nanahuatzin de una vez fue a atreverse, se hizo violencia, esforzó su corazón, cerró los ojos por no tener miedo; por nada se amedrentó, no se paró en la carrera, no retrocedió, sino que al punto se dejó caer, se fue a arrojar al fuego de una vez: al punto, pues, ya arde, chisporrotea y chilla (en el fuego) su carne.

19. Auh in icuac oquittac Tecuciztecatl in ye tlatla quinicuac zan tepan ipan onmomayauh, niman ye no ic tlatla.

19. Pues así que vio Tecuciztecatl que ya ardía, al momento también él se arrojó en él, con lo cual al punto ardía.

20. Auh in yuh conitoa, quilmach, niman no ic onehuac in cuauhtli, quimontoquili, onmotlaztihuetz in tleco, onmotlecomayauh, oc yehuatl nohuellalac ipampan ihuiyo cuichehuac, cuichectic.

20. Y según dicen, dizque también entró el Águila, los siguió ella, por cuya causa su plumaje es oscuro y requemado.

21. Auh zan ontlatzacui in océlotl, aocmo cenca huellala in tletl huetzito, ic za motlecuicuilo, motletlecuicuilo, motlechichino, aocmo cenca huellalac, ipampan zan cuicuiltic, motlilchachapani, motlilchachapatz.

21. Igualmente se metió el Tigre, aun no mucho se quemó cuando cayó en el fuego, con él sólo se chamuscó, se pintó con el fuego, se medio quemó, del todo bien no se quemó, por lo cual sólo manchado, manchado de tinta, manchado o salpicado.

22. Auh in ye yuhqui in omextin onmomamayauhque tleco, inicuac ye otlatlaque. Niman ic quichixtimotecaque in teteu in campa yeh quizaquiuh in Nanahuatzin in achto onhuetz tleco inic tonaz, inic tlathui.

22. Ahora bien, así que ambos se hubieron echado al fuego, inmediatamente se quemaron del todo. Luego se pusieron a esperar los dioses por dónde había de salir Nanahuatzin, el que primeramente se echó al fuego, para ser sol y para amanecer.

23. Inicuac ye huecauhtica onoque mochixca onoque teteu, niman ye ic pehua in tlachichilihui nohuiyanpa tlayahuallo in tlahuizcalli in tlatlahuilotl. In yuh conitoa nimanye ic motlancuaquetza in teteu inic quichiezque in campa yeh quizaquiuh Tonatiuh omochiuh, nohuiyanpa tlachizque, ahuicpa tlachie—momalacachotinemi. Ahcan huel centetix in intlatol in innemachiliz, atle ihuelyaca in quitoque.

23. Cuando ya hubo pasado largo tiempo, cuando los dioses hubieron estado esperando, luego comienza a ponerse rojo, por todas partes rodea la aurora, la claridad de la luz. Según dicen, luego se arrodillan los dioses para esperar por dónde ha de salir el que se había hecho sol; hacia todas partes fijaron los ojos, hacia (ellas) fijaban los ojos dando vuelta alrededor. En parte alguna se puso de acuerdo su palabra, su pensamiento, nada bien fijo lo que dijeron.

24. Cequintin momatque ca Mictlampa in quizaquiuh, ic umpan itztimomanque; cequintin Cihuatlampa, cequintin Huitztlampa itztimomanque, nohuiyanpa motemachique ipampa in zan tlayahualo tlatlahuillotl. Auh in cequitin huel umpa itztimomanque in tlauhcopa, quitoque:

24. Algunos opinaron que del norte había de salir, por lo cual hacia allá estuvieron mirando; algunos que del poniente, algunos que del sur; hacia allá estuvieron mirando; por todas partes opinaron (que saldría) por razón de que la claridad rodeada estaba. Pero algunos bien estuvieron viendo hacia el oriente, dijeron:

—Ca yeh umpa hin, yeh uncan hin in quizaquiuh Tonatiuh.

—Por cierto que por aquí, por allí ha de salir el sol.

25. —Yehuantin huel neltic in itlatol in umpa tlachixque in umpa mapiloque. Yuh quitoa yehuantin in umpa tlachixque Quetzalcoatl, ic ontetl itoca Ehécatl, ihuan Totec, anozo Anahuatl itecu, ihuan Tlatlahuic—Tezcatlipoca, no yehuantin in motenehua Mimixcoa, in amo zan tlapoaltin, ihuan cihua nahuin: Tiacapan, Teicu, Tlacoyehua, Xocoyotl.

25. Muy verdadera (fue) la palabra de los que allá estuvieron viendo, de los que allá señalaron con el dedo. Así se llaman aquellos que hacia allá estuvieron mirando: Quetzalcoatl, que por otro nombre, es Ehécatl, y Totec, o sea Anahuatlitecu (“el señor del anillo”), y Tezcatlipoca el rojo, como también los llamados “Serpientes de Nube, "que no tienen número, y cuatro mujeres: Tiacapan (“Nuestra hermana mayor”), Teicu, Tlacoyehua y Xocoyotl (“la que sigue; la de en medio, la menor”).

26. Auh inicuac oquizaco in omomanaco Tonatiuh, yuhquin tlapalli monenecuilotimani, amo huel ixnamico, teixmimicti, cenca tlanextia, motonameyotia, in itonameyo nohuiyampa aacitimoquetz, auh in itonalmiyo nohuiyampa cacalac.

26. Y cuando vino a salir el sol, cuando se presentó delante, como pintado de rojo, se estuvo contoneando de un lado a otro, no era posible verle cara a cara, le mortificaba a uno los ojos, mucho brillaba, lanzaba rayos de luz (y) su irradiación fue a llegar a todas partes, su calor entró a todas partes.

27. Auh zatepan quizaco in Tecuciztecatl quihualtocatia zan ye no umpa in tlauhcopa itloc onmomanaco in Tonatiuh; auh in yuh onhuetz que tleco, zan no yuh hualquizque, hualmotocatiaque.

27. En seguida vino a salir Tecuciztecatl (que) lo iba siguiendo en el mismo punto del oriente junto a aquel se presentó que era el sol: tal como cayó en el fuego, de igual manera salieron, se fueron siguiendo.

28. Auh in yuh conitoa tlatlanonotza tezazazanilhuia, zan neneuhqui in itlachieliz mochiuh, inic tlanextiaya; inicuac oquimittaque teteu in zan neneuhqui in itlachieliz, niman ye noceppa ic nennotzalo, quitoque:

28. Ahora bien, según cuentan los que refieren y narran hablillas a la gente, se hizo igual su luz con que resplandecían; cuando los vieron los dioses que era igual su luz luego al punto de nuevo se hizo reunión (y) dijeron:

—¿Quen yez que hin, teteuhé? ¿Cuix onteixtin ontlatocazque, onteixti yuh tlanextizque?

—¿Cómo será?, ¿Cómo esto? Dioses, ¿Acaso ambos han de ir uno en pos de otro? ¿Ambos han de lucir y brillar igualmente?

29. Auh in tetu muchintin huallatzontecque quitoque:

29. Y todos los dioses dieron su fallo, dijeron:

—Yuh yez hin, yuh muchihuaz hin.

—Así será esto, así se hará esto.

30. Niman ic ce tlacatl omotlalotiquiz in teteu, ic conixhuihuihuitequito in tochin in yehuatl Tecuciztecatl, ic conixpopoloque ic conixcomictique in yuhqui axcan ic tlachie.

30. Luego una persona de los dioses salió corriendo, hirió la cara con un conejo a aquel Tecuciztecatl, con lo cual le estragó la cara, le hirió en la cara, tal como hasta ahora se ve.

31. Auh in ye yuhqui inicuac ye omomanaco onteixtin, ye no cueleh ahuel olini, ahuel otlatoca, zan momanque, motetenmanque.

31. Ahora bien, así que ambos se presentaron, tampoco podían moverse, no podían seguir su marcha, sino que sólo estuvieron en pie, se mantuvieron en firme.

32. Ic ye noceppa quitoque in teteu:

32. Por tanto, de nuevo dijeron los dioses:

—¿Quen tinemizque? Amo olini in Tonatiuh. ¿Cuix tiquinnelotinemizque in macehualti: auh in hin ma toca mozcalti, ma timuchintin timiquican?

—¿Cómo hemos de vivir, no se mueve el sol? ¿Hemos de vivir acaso mezclados con los plebeyos (hombres)? Antes bien, por nuestra obra resuciten y medren, aun cuando todos nosotros muramos.

33. Niman ic yeh itequiuh in Ehécatl, ye quimiquita in teteu. Auh in yuh conitoa, Xólotl amo miquitlania.

33. Al punto hizo su oficio Ehécatl (el viento) y da muerte a los dioses. Pero, según dicen, Xólotl no quería morir.

34. Quimilhui in teteu:

34. Dijo a los dioses:

—Macamo nimiqui, teteuhé.

—¡No muera yo, oh dioses!

35. Ic cenca chocaya, huel ixpopozahuac ixcuatolpopozahuac. Auh in yeh itech onaci Miquiztli, zan teixpampa yehuac, cholo, toctitlan calactihuetz, ipan omixeuh ic mocueptihuetz in tochtli ome mani, maxaltic in quitocayotia millaca—xolotl.

35. Por esto mucho lloraba, bien se le hincharon los ojos, se le hincharon los párpados. Pero llegó hasta él la Muerte y no hizo más que huir ante ella, se ausentó, entre cañas de maíz verde se fue a meter, tomó el aspecto, se convirtió en caña que en dos permanece, cuyo nombre (es) doble, “doble labrador"(nr. El 1o. ).

36. Auh in uncan ittoc in toctitlan, ye noceppa teixpampa yehuac, ye no cuele metitlan calactihuetz, no ic onmocueptihuetz in metl ome mani in itoca mexolotl. Ye noceppa ittoc ye no cuele atlan calactihuetz axolotl mocuepato ye huel umpa canato inic conmictique.

36. Pero allí entre las cañas fue visto. Otra vez ante su cara huyó, y bien se fue a meter entre los magueyes, se convirtió también en maguey que dos permanece, cuyo nombre es “maguey doble”. También otra vez fue visto. Otra vez bien se fue a meter en el agua, se convirtió en ajolote (amblystoma): empero allí lo cogieron, con lo cual le dieron muerte.

37. Auh quitoa in manel muchintin teteu onmicque, zannel amo huel ic olim, amo huel ic otlatocac in teutl tonatiuh ic itequiuh onmochiuh Hécatl, moquetz in Hécatl, cenca molhui, totocac in ehecac, quin yehuatl huel colini, niman ye ic otlatoca.

37. Y dicen que aunque todos los dioses habían muerto, sin embargo no pudo moverse, no pudo seguir su marcha el dios para hacer su oficio. Ehécatl, se paró el viento, mucho empujó, hizo ímpetu con viento, (y) en seguida pudo moverse y luego ya por esto va siguiendo su marcha.

38. Auh in ic icaiac ye otlatoca, zan umpa oninocauh in meztli; quinicuac in ocalaquito icalaquian Tonatiuh, ye no cuele ic hualehuac in meztli: ic umpa mopatilique, motlallotilique inic ce ceppa hualquiza; tlacemilhuiltia in Tonatiuh, auh in meztli yohual tequitl quitlaza, ce yohual quitlaza, yohualtequi.

38. Y cuando ya él va siguiendo su marcha, allá se quedó la Luna; cuando salió su salida el sol también le fue siguiendo la luna: con lo cual allí se apartaron, hicieron diferente derrotero cada vez que van a salir: dura todo el día el sol, pero la luna de noche hace su oficio, cada noche pone su cargo, de noche trabaja.

39. Ic oncan hin neci mitoa ca yehuatl Tonatiuh yezquia in meztli Tecuciztecatl intla ye achto onhuetzini tleco, ipampa ca yehuatl achto mixquetz inic muchi tlazotli ipan tlamaceuh.

39. De ahí aparece esto que se dice que aquel la luna Tecuciztecatl hubiera sido el sol si primero se hubiera echado al fuego, por la razón de que él primero se presentó (y) todo precioso con lo que hizo penitencia.

40. Nican tlami inin nenonotzalli zazanilli in ye huecauh ic tlatlanonotzaya huehuetque in impiel catca.

40. Aquí acaba este mito, fábula que hace largo tiempo narraban los viejos que eran sus guardianes.




Origen :

Códice Florentino , libro VII , capítulo 2
Códice Matritense de Real Palacio , folio 161 v y siguiente

Náhuatl :

Paleografía de Angel María GARIBAY, en Llave del náhuatl

Español :

Trad. de Angel María GARIBAY, en Llave del náhuatl